Tratamiento

Endolifting

Rejuvenece desde el interior con nuestro endoláser en La Nucía

¿En qué consiste el endolifting?

El endolifting es un tratamiento estético mínimamente invasivo que utiliza un láser de fibra óptica introducido bajo la piel para tensarla y rejuvenecerla desde el interior. El procedimiento suele durar entre 30 minutos y una hora, según la zona tratada, y destaca por no requerir grandes incisiones ni suturas.

El proceso se realiza con anestesia local y consiste en introducir el láser a través de una pequeña entrada para calentar de forma controlada los tejidos internos. Este calentamiento estimula la contracción y regeneración del colágeno, permitiendo obtener resultados efectivos con un daño mínimo a los tejidos circundantes.

Los resultados del endolifting son progresivos y comienzan a notarse poco después del tratamiento, mejorando durante los meses siguientes. Los pacientes suelen observar una piel más firme, mayor definición del contorno y reducción de la flacidez, con resultados duraderos y sin necesidad de un largo tiempo de recuperación.

Tarifas de endolifting en La Nucía

Endolifting facial

Zonas posibles: labios, pómulos, mandíbula, mejillas papada, cuello

Desde 350 €

Endolifting corporal

Muslos, glúteos, rodillas, flacos, brazos, pantorrillas, abdomen 

Desde 850 €

¿Quién es el paciente ideal para el endolifting?

No todas las personas son candidatas para el endolifting, ya que la idoneidad para este tratamiento debe ser valorada por un médico especialista. Algunos factores clave a tener en cuenta son:

Estado de la piel y grado de flacidez. Es más efectivo en personas con flacidez leve o moderada. En casos de flacidez severa o exceso de piel, pueden ser necesarios procedimientos más invasivos.

Edad y expectativas realistas. No existe un límite de edad estricto, pero es fundamental que el paciente comprenda los alcances del tratamiento y tenga expectativas realistas sobre los resultados.

Salud general. Los candidatos deben gozar de buena salud y no presentar enfermedades que puedan aumentar el riesgo de complicaciones durante o después del procedimiento.

No fumadores. Se recomienda no fumar o estar dispuesto a dejar el tabaco antes y después del tratamiento, ya que afecta negativamente la cicatrización.

Compromiso con el cuidado posterior. Seguir las recomendaciones médicas y mantener hábitos saludables es clave para optimizar y prolongar los resultados.